Abismo

Vuelvo

a recordar por qué

me fui

adónde

a la casa de mis padres

de mi infancia

del verano a cualquier

hora del tiempo

del patio donde baño

al perro

años tras año

y me pican las hormigas

sólo cuando

tengo los pies

mojados

serán más tentadores

y me canta el pitogüé

cada siesta en

el patio

no escatima en volumen

el muy atrevido

 

Madre duerme y cada tanto

ve con los ojos cerrados

si una nube gris se acerca

o un viento de esos

que si viene de allá

no pasa nada

pero si viene de allá

es lluvia

se levanta a juntar

la ropa colgada

aunque esté bajo techo

 

Y el perro se tira

conmigo

a saborear una siesta

naranja

resolana

bajo la lluvia

en el piso de ladrillos

se relame

rezonga

que le rasque la barriga

sino no se duerme

y entre el humo dulce

y mojado

soñamos los dos juntos

que mañana no haga

tanto calor

que no me piquen las hormigas

que los caracius aprendan a volar

que la gatita sin cola

resucite una vez más

y sueñe con nosotros

que papá nunca se vaya

que ganemos un mundial

que el calor nos amortigüe

la llegada del horror

del frío y la humedad

que tanto moco nos deja

ya no puedo ni pensar

con cuántas vidas de más

cuento

cuántas muertes me quedan

por vivir

si tengo muchos días

o pocos

si debiera aprovecharlos

 

Y otra vez

me despierta el pitogüé

será entonces

pienso

que acabo de morir

y vuelvo acá

al patio de la infancia

de la casa de mis padres

a escupir una plegaria

que pide nada

a quién

si nadie me escucha

desde el fondo de la calle

del abismo de mi barrio

al que visito en cada siesta

cuando quiero

cuando vuelvo.