Sobre el televisor, o “la caja boba”

Me fui de casa a los veinticuatro y hoy, nueve años después, recién me detengo. Durante todos estos años no hice otra cosa  más que mudarme. Al principio, me mudaba de departamento en departamento. Después, de país en país. Ya de regreso, de ciudad en ciudad. Habité muchos espacios, muy diferentes entre sí; pero en todos, hubo algo que se repetía. Una ausencia presente: una ausencia que se hacía notar, que no estaba ahí, ocupando su consabido espacio. Esta ausencia latente era la presencia de un televisor.

Inconsciente o no, esa ausencia fue siempre una decisión. No es de sorprenderse, dado que aún desde antes de marcharme de casa de mis padres, la televisión ya no formaba parte de mis días.

Sin embargo, me sucedió no pocas veces de encontrarme tomando un control remoto queriendo recordar qué de cautivante había en ello. Pero siempre ocurría que al cabo de pocos minutos me aburría y acababa haciendo otra cosa.

La televisión estupidiza. Está ahí para hacerte no pensar. No estoy hablando de pensar en la política. De pensar. Es tiempo que no estás pensando por vos porque te estás dejando pensar. Es tiempo que no usas para estar con quienes te importan, o para pensar en ellos. La televisión está ahí para “desconectarte” en el momento exacto en que dejás de ser funcional al sistema.

Y no crean que por no mirar televisión hace más de diez años esté desinformado. Soy de este mundo, habito en él y éste es un mundo superinformado, sobreinformado. Desayunamos, almorzamos, merendamos y cenamos información. Lo único que hacemos es consumir información. Y nunca alcanza. No. No crean que por no mirar televisón esté desinformado. Además, elijo qué mirar. Películas, series, conferencias, tutoriales… Está todo ahí. Al alcance de la mano.

Entonces, si consumir es lo inevitable, elegir qué consumir es un acto de rebeldía y liberación. “La caja boba” no se llama así porque te haga más inteligente. Mirar televisión es no-elegir.

Dejen de ser bobos. Apáguenlo.

Abismo

Vuelvo a recordar por qué me fui adónde a la casa de mis padres de mi infancia del verano a cualquier hora del tiempo del patio donde baño al perro años tras año y me pican las hormigas sólo cuando tengo los pies mojados serán más tentadores y me canta …

Foster (prólogo)

Prólogo ---Te lo advertí, nena--- me dice el mismo chico que pensé que me amaba.--- ...te dije que te alejaras de mí y no lo hiciste. ---Su mirada cambia de fría a una de lastima y decepción. Trago saliva y suspiro, mis ojos están llenos de lágrimas que me rehúso …

Infierno verde

Se lo pedí por favor. Lo hice en incontables oportunidades. Una y otra vez. Semanas enteras intenté que me hiciera caso, que se animara a probar cosas nuevas. Mi insistencia fue totalmente en vano. No hubo forma de convencerla.

Sófocles ganador

Sófocles era uno de esos tipos que si hubiera participado en un concurso de belleza, lo ganaba. Si hubiera sido en cambio, alguna competencia de destreza física, también te la ganaba. Sófocles, además, te hubiera caído bárbaro. No bien. Bárbaro. Sófocles nació para ganar. Y ganó. Triunfó todas las veces que …

Un partido más

Dale juguemos un partido más, te prometo que te dejo hacer “esa de más” sin decirte nada, que gambetees hasta que te la quiten. No pienso ni abrir la boca si te veo que elegís patear al arco cuando yo vengo corriendo desde abajo y quedó solo. Salgo por vos …

VACA-CIONES

El cielo era celeste, temperatura no había, el pasto verde y un campo amplio, como si estuviera dentro de un almanaque. La vaca masticaba un fardo y me miraba con cara de tonta, movía el hocico de un lado a otro. La toqué, la acaricie un poco, apoyé mi cabeza en su frente y le agarré los cachetes como si fueran masa de pan. Le dije que su cuero marrón y blanco era hermoso y que perdone por tantos homicidios a su especie, (no me animé a comentar de su rica carne y darle las gracias por el Tango Adidas N°5). La tomé aún más fuerte de sus quijadas y sin despegar mi frente de la suya le dije: “Hoy te convertís en héroe, hoy vas a escapar por algún lado de este campo, tenés que vivir la vida”, elevando mi tono de voz terminé por gritarle, “vos no sos cuero de nadie”.

Un día kafkiano

¿Sabías que un dibujante creó una historieta de la Metamorfosis de Kafka usando a los personajes de Charlie Brown? Hoy, en el aniversario número 92 de la muerte de este prolífico y emblemático escritor, rendimos un pequeño homenaje traduciendo dicha historieta. ¡Leéla acá!