Desafío Gringo: cómo ser un gringo en 3 pasos

#DESAFIOGRINGO

O CÓMO SER UN GRINGO EN 3 PASOS

…SI ES QUE PODÉS…

Paso número 1: clasificá. Clasificá lo que más puedas. Encasillá. Buscáte 6 o 7 bolsas en las que quepa mucha, mucha gente. Y entrá a meter. Dale que va. Mientras más gente metas mejor. Y cuantas menos bolsas tengas, mejor también. Resumí. Redondeá nomá’. Total. No te busques muchas explicaciones. Te amargás la vida. Hacéla fácil. Mirá, tenés al gringo de campo, a los hijos de los conocidos, a esos que se fueron pero volvieron, a los otros que ya no están más y a los que vinieron de afuera. Listo, ya está. Ahora entrá a meté’ gente en esos sacos. Ése es el paso número 1 para ser un gringo de pura cepa. Encasillá. Y cuantas menos casillas te hagá, mejor.

Paso número 2 (que no por ser segundo sea más fácil): no pensés. No. No lo hagás. Pará. En serio, pará. No lo hagas más. Dejálo ahí nomá. Pará. No pienses más. Ya está. Dejá tu cabecita de lado. No trates de comprender al extranjero. Al viajero dale camino, sí, claro, para que siga su camino. Tampoco se te ocurra ni por un instante replantearte tu propia existencia. Pa’ qué. Vos no te preguntés nada. Y cuando alguien te salga con alguna cosa media rara respondéle: é’ así nomá’. O: ¡qué puta! O mejor: Vó’ nomá’ sabé’.

Y quedáte ahí nomá. Obsecuente. Cabeza de gringo. Y hacé lo que tené que hacé’. Ése es el paso número 3.