Los 7 libros que cambiaron mi vida

Todos sabemos que en la vida hay libros, personas y momentos que significan un antes y un después. Libros que nos rompen y mejoran la cabeza. Personas que nos rompen y mejoran el corazón. Momentos que nos rompen y mejoran la existencia. De los últimos dos también puedo hacer listas, aunque no creo que les interese. En cambio me gustaría traerles el listado de los 7 libros que definitivamente cambiaron mi vida.

1. LA BIBLIA

PARA BIEN O PARA MAL

Para qué negarlo. La Biblia es un libro (o suma de libros) que cambió el curso de la historia de millones de personas. Para bien o para mal. Y mi caso no es la excepción. Claro que, como sucedió también con muchos otros, no es porque lo haya elegido. Resulta que provengo de una familia en extremo religiosa. Casi que aprendí a leer con la Biblia.  Por tanto seriamente me cuesta imaginar mi infancia sin la presencia de la Biblia en mi hogar paterno. Creo que sería una persona radicalmente diferente si este libro no hubiera existido jamás. Bueno, creo que todos podríamos afirmar mas o menos lo mismo. ¿No es así?

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2. SIDDHARTHA

EL GRAN HALLAZGO

Este segundo título no es tan drástico para la Historia Universal como el anterior, pero sí es muy, muy popular. Y de nuevo, ¡cuántas personas podrían decir lo mismo que yo! Libro inaugural, Siddhartha me introdujo al Budismo. Hasta entonces nada había leído al respecto. Ni siquiera sabía que Siddhartha o Gautama eran nombres de Buda. Tampoco sabía lo que significaba esa palabra. Fue a través de Siddhartha que tuve acceso por primera vez a esta hermosa filosofía. Desde entonces, desde Siddhartha, considero al budismo como la ¿religión? que más se identifica con mis propias maneras de explicar la espiritualidad. Además fue el primer libro que leí de Herman Hesse. Y, si bien esto último no es un hecho que en sí mismo haya cambiado mi vida, sí es algo que recuerdo con mucho cariño.

3. EL LIBRITO DEL NIÑO QUE QUERÍA CRECER

PERO QUE NO PODÍA Y CUYO TÍTULO SE EXTRAVIÓ EN EL PAÍS DE NUNCA JAMÁS

Tenía para entonces 4 o 5 años y ya sabía leer. Una señora muy mayor, a la que ahora recuerdo como una Mary Poppins encanecida, iba de vez en cuando a casa de visitas. Se trataba de una antigua amiga de mamá. La cuestión es que cada vez que iba a casa caía con una sorpresa para mí, el menor de la familia. Ésta sorpresa no era ni un caramelo, ni un chupetín, ni un alfajor, ni un chocolatín. Era un cuento. Un cuento para niños. Minúsculo, cuadrado. Era, no siempre, el mismo.

De todos ellos el que más recuerdo es el de un niño que buscaba un oficio, pero que por alguna maldita razón algo siempre le salía mal. Eso sí, sus aventuras laborales eran de las más geniales porque sus empleos eran de los más geniales. Cuando no era deshollinador, cuidaba a los animales en el zoológico, o era aviador, o el “che pibe” de un circo. Recuerdo ese cuentito como el gran despertador de mi imaginación. De adulto no sólo me llevó a la literatura sino, ahora que lo pienso, a ser como el niño de ese cuento: intentando crecer en un mundo riesgoso, cambiando de empleo cada vuelta de página y un tanto resignado a que, por alguna maldita razón, algo siempre salga mal. Al final del cuento uno suele retornar a la conclusión de que se vive mejor siendo niño.

4. ABADDON, EL EXTERMINADOR

EL LIBRO MÁS OSCURO QUE HAYA LLEGADO A MIS MANOS
Un estudio realizado sobre el libro.

Y eso que la tapa era blanca. Chiste malo. Pero en serio, es tremendamente oscuro. Sin embargo, resuelvo, su oscuridad está llena de luces. En ella, como en tantas de sus otras obras, Ernesto Sábato nos indica que hay un camino que conduce a la salvación. Que ese camino suele estar avasallado por la locura misma, o la desgracia, o el mal genio de los otros, o las pésimas circunstancias existenciales que nos tocan y perpetuamos. Y aún así, hay esperanza.

Fue también el libro que me contó por primera vez aquella entonces extraña y divertida teoría de que Dios fuera en realidad el Diablo. Me la dejó picando. Me dejó pensando. Hasta el día de hoy.

5. LOS LIBROS DE HARRY POTTER

¡WINGARDIUM LEVIOSA!
Yo leyendo el libro.

—Tenés que leerlo —me dijo quien fuera entonces mi novia.

—Ni en pedo —le respondí— yo estoy para otro tipo de lecturas…

¡Qué estúpido, estúpido muchacho! ¡Tan soberbio, tan confiado de mí mismo! Harry Potter, la saga completa, es una de las mayores obras literarias de todos los tiempos. Ahí tenés, te lo dije en la cara. Vos que pensás eso que pensaba yo. ¿No leíste aún la saga porque decís que es para chicos, adolescentes, o lo que sea? Ok. Vos te perdés de adentrarte en la fórmula mágica más bella y emocionante que se haya escrito hasta ahora. Nadie más sale perdiendo excepto vos. Harry Potter no vendió millones por ser malo. Las sagas malas, truchas, que venden millones, son compradas por adultos tristes. Los niños no se equivocan. ¿Que si sería otra mi vida si hasta este momento no hubiera leído a Harry Potter, dos veces, cada uno? Ya lo creo. No tendría junto a mí tantos buenos argumentos para dejar volar la imaginación.

Además, otra cosa: ¿escuchaste hablar alguna vez del Pacto de Ficción? Ya tendré que hacer una entrada (¡al menos!) sobre ello. Por el momento sólo decirte que J. K. Rowling sí que sabe lo que es eso. Y lo respeta a la perfección. ¡Si la mitad de sus críticos escribieran la mitad de lo que ella escribe!

6. CURSO DE LINGÜÍSTICA GENERAL

ABURRIDO, SÍ, PERO DEFINITIVAMENTE UN ANTES Y UN DESPUÉS

La forma de entender al mundo, la forma de explicarme a mí mismo y a los demás, todo cambió después del Curso de Saussure. Y mirá que me costó. Me costó porque, de nuevo, venía de una familia (y por lo tanto de una educación) religiosa. Es decir, basada en certezas, no en dudas. Basada en respuestas, no en preguntas.

El Curso de Saussure fue mi puerta de entrada al pensamiento científico. Tuve que reestructurar mi pensamiento primero para poder entenderlo después. La idea de una idea cuya base es la abstracción me costó noches en vela. Hasta entonces mi mente no había hecho jamás una abstracción. Porque todo lo divino, todo lo atenido a cosas espirituales tenían su base en la fe, y por ende eran hechos o entidades reales en las que creía, y no meras abstracciones. La arbitrariedad del signo era chino básico. Entender cómo funciona y se desarrolla el signo lingüístico trajo a mi vida consecuencias insospechadas. Una de ellas, por arbitrario que parezca, fue la pérdida de la fe cristiana, la muerte de Dios y mi paso definitivo al pensamiento científico.

7. EVERLIFE

O EL COMIENZO DEL PORVENIR

¿A que nunca habías escuchado hablar de este libro? ¿O sí? Si te respuesta es sí, eso significa que sos amigo, familiar o conocido mío. O de Federico Bollecich. ¿Qué quién es él? Un escritor. De San Luis. Que acaba de publicar su primer novela. Se llama EVERLIFE (o el ocaso del porvenir).

Ya sé, te preguntarás: ¿cómo un libro que acaba de salir al mercado haya influenciado tanto sobre vos? Bueno, pues en primer lugar, este post no se trata sobre los libros que me hayan influenciado, sino sobre los que cambiaron mi vida. Y EVERLIFE definitivamente lo está logrando. Me explico: se trata del primer libro que edito bajo el sello de La Luna y el Gato. ¿A que va cobrando sentido? Pues sí, y si bien aún es un recién nacido, no puedo dejar de sentir su transformación. Ya sé, estoy hablando desde la fe. Al demonio con todo lo que acabo de decir sobre el pensamiento científico. ¿Verdad? Está bien. Pero es que estoy muy contento. Y realmente siento que este libro marca, en mi vida, un antes y un después.

Éstos fueron los 7 libros que cambiaron mi vida para siempre. ¿Cuáles fueron los tuyos?