VACA-CIONES

El cielo era celeste, temperatura no había, el pasto verde y un campo amplio, como si estuviera dentro de un almanaque. La vaca masticaba un fardo y me miraba con cara de tonta, movía el hocico de un lado a otro. La toqué, la acaricie un poco, apoyé mi cabeza en su frente y le agarré los cachetes como si fueran masa de pan. Le dije que su cuero marrón y blanco era hermoso y que perdone por tantos homicidios a su especie, (no me animé a comentar de su rica carne y darle las gracias por el Tango Adidas N°5). La tomé aún más fuerte de sus quijadas y sin despegar mi frente de la suya le dije: “Hoy te convertís en héroe, hoy vas a escapar por algún lado de este campo, tenés que vivir la vida”, elevando mi tono de voz terminé por gritarle, “vos no sos cuero de nadie”.

La solté de golpe, y la miré a los ojos. Ella siguió masticando y mirándome con la misma cara, como si no hubiera entendido lo que le dije. Caminó, se echó, la muy vaga, tiró un suspiro con mocos y pestañeó lento. Claro, ¿cómo me va hablar la vaca? Me hizo ojitos para decirme que realmente la situación de las vacas es dolorosa y preocupante y, ahora entiendo, se echó para meditar en lo que había escuchado.

Me apura la bocina del costado de la ruta, es mi novia para que sigamos viaje, me voy corriendo y mirándola hacia atrás le dije que no se olvide de mis palabras, que huya de ese campo.

A la vuelta de mis vacaciones iba reconociendo el lugar y supe que me acercaba al campo de la vaquita, pasé muy lento, tan lento que me detuve. Crucé la ruta caminando, miré de un lado a otro, y no estaba. Cuando estaba por volver para subir al auto, vi que se acercaba un caballo negro con un tranco rápido hasta el alambrado. Corrí hasta quedar muy cerca de él. Lo miré fijo, le pregunté si vaquita alcanzó a escapar, rápidamente se paró en dos patas y relinchó tres veces. Estaba muy contento con la fuga de vaquita, me golpeé dos veces con el puño del lado del corazón y le dediqué este triunfo. Le dije: barrilete cósmico, ayudá al resto. Las vacas son belleza nene.

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